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Paradigmas vs Paradigma

La misión es el camino de conversión que la Iglesia debe transitar. No es solo llevar el Evangelio a los que no lo conocen o lo conocen poco, sino la oportunidad para una impostergable renovación eclesial. Tampoco se está ante una opción a la que uno es invitado a sumarse si siente una vocación especial o tiene tiempo libre para invertir. El mundo del Siglo XXI es muy diferente al del Siglo I el cual es reflejado en el Nuevo Testamento; en algunos puntos ambos se parecen, pero el contexto es muy diferente. Casi todos los valores sociales son distintos. Además, en los países latinos, el entorno no es hostil. En muchos lugares de América Latina está bien visto ser evangélico. En cuanto a Europa, las sociedades posmodernas no persiguen a los cristianos, los ignoran.

Algunas características del paradigma misionero el cual se considera debe regir dicha labor  sería a saber: 1) El ejemplo a seguir es Cristo y su labor misionera mientras estuvo en la tierra. 2) Un nuevo paradigma común para todos: cada creyente debe ser un misionero, tal como lo indica Mateo 28:19 – 20. 3) Pentecostés democratizó la misión: jóvenes y viejos, hombres y mujeres, siervos y encumbrados. Se caracteriza por la descentralización en el nivel organizacional y jerárquico terrenal, pero bajo la centralidad del Espíritu Santo. En el corazón de la experiencia de Pentecostés está la creación de un nuevo cuerpo,  el cuerpo de Cristo, la nueva comunidad del reino. 4) Igual que en el imperio romano, el siglo XXI es plural y  religiosamente diverso así como culturalmente. La superioridad de Cristo ya no se argumenta sino que se debe demostrar en la práctica para que la gente se percate por sí misma. 5) El nuevo paradigma debe aprender a evangelizar dejando de lado todo vestigio de proselitismo o de “marketing religioso”. 6) Las etiquetas de las denominaciones son cada vez más rechazadas. El paradigma emergente se debe sentir universal. 7) Debe ser transnacional. Ya no hay países “enviadores” y “receptores” de misioneros. Ni sociedades puramente tradicionales, modernas o posmodernas, sino una amalgama muy creativa y diversa. 8) Dios fue el primer creador de cultura en el Edén. La labor misionera debe ser creadora y potenciadora de formas culturales que apunten a la Vida. 9) Dios es el origen de la diversidad. Formamos una comunidad de gente de toda raza, lengua, pueblo y nación. 10) La labor misionera debe empujar hacia el futuro transformando el presente, en constante movimiento contagioso.

Al igual que Jesús, la comunidad del Mesías ha sido comisionada a hacer presente el reinado de Dios en el mundo mediante el cumplimiento de la misión que ha recibido. Es la comunidad que anticipa el reino; es signo del reino y en su misión se halla al servicio del reino. Esta es la visión que debe orientar toda la evangelización, tanto nuestros dichos como nuestros hechos. Y de esta manera ese poder espiritual que se desprende del reino de Dios que caracterizaba la misión de Jesús, también marcará la actividad evangelizadora de la comunidad mesiánica. La iglesia es la comunidad encargada con la continuación de la misión mesiánica en el mismo Espíritu y con la misma estrategia ya trazada por el Mesías. Es la comunidad en que los signos del reino se manifiestan con mayor claridad. Según la visión bíblica, la iglesia es comisionada a continuar la misión del Mesías. Al igual que Jesús proclamamos el reino de Dios mediante nuestros hechos y dichos. Al igual que Jesús nos dedicamos a esas actividades que son propias del reino, que son auténticos signos del reinado de Dios en nuestro medio. Y juntamente con Jesús rogamos a Dios con fervor, «Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra

María Elena Pérez

 Referencias Bibliográficas

Revista Teología • Tomo L • Nº 114 • Agosto 2014: 61-72; pp. 63

Giordano, Christian. Publicado en Biblia de Estudio de la Misión de Dios. Sao Paulo:Sociedades Bíblicas Unidas, 2017, ISBN 789-9938403242. p. 1135.

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