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Campaña mundial anti Diezmo

Circula en algunas redes sociales una campaña que, según los promotores de esta, es de carácter mundial, contra el diezmo.
La justificación para patrocinar aquel monumental esfuerzo se basa en dos premisas principales, entre otras: que los pastores de las iglesias se “roban” los diezmos para beneficios personales; y que el diezmo está abolido, porque la ley, el Pentateuco, ya no está vigente, en virtud de que Jesucristo puso fin a la ley.

Se utiliza como basamento bíblico, para tal propuesta una interesante expresión de Pablo, contenida en Romanos 12′:4: “porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.”

No vamos a cuestionar el planteamiento de los ideólogos de la campaña contra el diezmo, porque ellos usan un derecho universal, el de expresar libremente sus ideas. Sin embargo consideremos unas reflexiones al respecto.

Sobre la primera causa: pedir se deje de ofrendar los diezmos por el uso indebido que de estos hacen los líderes religiosos.

En primer lugar es necesario estar conscientes de que cuando un creyente ofrenda, lo hace por una devoción a Dios, no al Pastor, ni a la Iglesia, ese es el enfoque planteado en Malaquias, un corto y extraordinario libro. El compromiso es con Dios, quien incluso reta a probarlo, a comprobar si es verdad que Él bendice a quien le dedique una ofrenda.
En segundo lugar, en el supuesto caso de que un líder religioso se apropie indebidamente de las ofrendas, éste dará cuenta ante Dios. En el mencionado libro de Malaquias se maldice a quien cometa aquella vileza, aquel acto abominable.

Es interesante que la Biblia, un libro donde abundan las bendiciones y bienaventuranzas, se maldiga reiteradamente en Malaquias a quienes pervierten las ofrendas.

En relación con el segundo argumento: Cristo abolió la ley, y Pablo lo confirma en Romanos 10:4.

Ese texto es errádamente interpretado, para dar a entender que Cristo abolió a la ley; en el entendido que “ley” es una manera de referirse al Pentateuco. Lee nuevamente la cita, medita en su significado:

Porque el fin de a ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.

Romanos 10:4
Analizando el texto en su contexto, se aprecia que Pablo cree que que el fin, el “objeto” de la ley es llevar, conducir a su pueblo a Jesucristo; en este orden de ideas Pablo también dice que la ley es un “ayo” un sirviente que de la mano conduce a Jesucristo.

De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.

Gálatas 3:24.
Otra manera de ver ese texto es que la meta, el punto de llegada de la ley es Jesucristo. La ley apunta, dirige hacia Jesucristo.

En un momento crucial, Jesús declaró: “No he venido a invalidar la ley, sino a cumplirla, Mateo 5:17. Lo cual echa abajo cualquier enseñanza que pretenda desvirtuar a la ley, al Pentateuco.

Otro argumento para desestimar el diezmo es que no se enseña en el Nuevo Testamento; y eso es cierto, no se prescribe al respecto porque era un valor que los judíos practicaban habitualmente. Sin embargo, lo que se demanda en el Nuevo Testamento es algo más desafiante que una décima parte.

Los valores del Reino son superiores y más exigentes que la ley, lee Mateo 6:33; observa esto, en la ley se pide el diezmo, como sabes; y respecto de las ofrendas, lee Levítico 3:2; 4:1-3, 27-28. ¿Qué dice el Nuevo Testamento sobre las ofrendas? Lee Romanos 12:1.

En el nuevo testamento se demanda el ser integralmente. Dios no quiere una parte de ti, pues Èl lo dio todo por ti.

Te aseguro que es más fácil dar una décima parte de tu dinero y hacer lo que quieras con el resto eso es lo legal; en el ámbito de la gracia se demanda todo, es decir eres administrador de Dios, y vas a rendir cuenta de tu administración, 1 Corintios 4:1-2.

Por otra parte, es más fácil ofrendar en sacrificio un ternero, un carnero, o una cabra, como dice la ley; lo complicado, ¿o la bendición? de la gracia es que el sacrificio que a Dios le agrada eres tu, pero un sacrificio vivo.

Te aseguro que esa ofrenda es grata a Dios, y Dios “ama al dador alegre.”

El Señor te ilumine, que te siga colmando de su abundante gracia.

Fuente:

Textos: Biblia RVR60, tomada de http://www.biblegateway.com
Notas personales
Imágenes: Google

1 Comment

  1. Swanny Engels dice:

    Excelente análisis! Y completamente de acuerdo! Seguiremos dando nuestros diezmos y ofrendas para el Señor!

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